Viernes, seis de la tarde. La cola es larga, y en el mostrador un cliente deja una botella de agua mineral y paga con un billete grande. Mientras tanto teclea en el móvil, te mete prisa porque tiene que irse corriendo y pregunta si le puedes dar el cambio en billetes más pequeños. El dependiente le da el cambio rápidamente y el billete va a la caja. Al cierre todo cuadra, pero dos días después el banco devuelve el sobre con un billete de menos.
En la mayoría de las tiendas un billete falso es una visita rara, y eso es justo lo que lo hace peligroso: nadie lo espera, nadie ha practicado qué mirar y nadie sabe qué decir. Y cuando se cuela uno, no falta del beneficio, sino de la caja, por su valor completo. En muchos sitios nadie compensa esta pérdida, ni el banco ni la aseguradora.
En este artículo repasamos cuándo es mayor el riesgo, qué elementos de seguridad tienen la mayoría de los billetes modernos y cómo comprobarlos en el mostrador en pocos segundos. Te mostramos qué decirle al cliente si un billete parece sospechoso, qué hacer si solo te das cuenta al cerrar o al ingresar el dinero en el banco, cuánta facturación hace falta para reponer un billete falso y cómo preparar a tu equipo. Los elementos de seguridad concretos varían según la moneda y la serie de billetes, así que conviene aprender los de tu moneda a partir de la descripción oficial que publica el banco central emisor. Los pasos del cierre de turno los tratamos en Cierre de turno y arqueo de caja, paso a paso, y la seguridad del efectivo en Seguridad en la tienda: efectivo, cierre, turno de noche y atracos.
Por qué conviene resolverlo en el mostrador
Para una tienda pequeña, el dinero falso no es un asunto de investigación, sino una rutina de mostrador. No se trata de convertir a tu dependiente en un experto, sino de que compruebe todos los billetes grandes de la misma forma, en el mismo orden, y sepa qué hacer si algo no encaja. Para eso no hace falta una máquina cara, solo un poco de práctica y unas pocas normas claras.
- Se pierde el importe completo. Un billete falso no se lleva tu margen, se lleva su valor nominal. Y si el cliente pagó una compra pequeña, encima le diste dinero de verdad como cambio.
- Normalmente nadie compensa la pérdida. El banco no abona un billete falso y la mayoría de los seguros tampoco lo cubren. Lo que se cuela es pérdida de la tienda.
- No puedes pasarlo. Casi en todas partes está prohibido volver a poner en circulación un billete que sabes que es falso, aunque te lo hayan dado así.
- Confianza en el equipo. Un descuadre sin explicar en la caja puede hacer recaer fácilmente las sospechas sobre el dependiente. Si todos saben qué comprobar y cuál es la norma, hay menos discusiones.
- Los falsificadores buscan el punto débil. Donde se ve claramente que se comprueba cada billete grande, prueban suerte con menos frecuencia.
Cuándo es mayor el riesgo
Un billete falso rara vez llega una mañana tranquila de manos de un cliente habitual. Es mucho más probable que llegue cuando el dependiente no tiene tiempo para mirar. Si conoces estas situaciones, estarás más atento justo cuando más importa.
- Horas punta y colas largas. Cuando la cola se impacienta, el dependiente quiere ir más rápido y el billete va a la caja sin una mirada.
- Por la tarde-noche, con poca luz. Con menos luz cuesta más ver los colores y la marca de agua, y al final del día la atención también está más cansada.
- Campaña de fiestas y días de mercado. Hay más efectivo, más clientes desconocidos y todo el mundo tiene prisa.
- Un billete grande para una compra pequeña. Si alguien paga un chicle o una botella de agua con el billete más grande, el cambio es dinero de verdad: es uno de los patrones más habituales entre quienes pagan con billetes falsos.
- Solo en el mostrador. Si no hay nadie a quien pedir ayuda, cuesta más frenar la situación y la presión es mayor.
- Un dependiente nuevo o suplente. Quien todavía no sabe qué mirar y no se atreve a decir nada es el blanco más fácil.
Los trucos típicos también se basan en la distracción, no en un billete perfecto. El cliente te mete prisa, habla, hace preguntas, o una segunda persona te distrae. Es habitual que cambien de idea a mitad del pago, que pidan el cambio en otros billetes o que te pidan cambiar un billete grande en otros más pequeños. También es sospechoso que alguien pague compras pequeñas una tras otra con varios billetes grandes o que saque un fajo sospechosamente nuevo y con números correlativos. Nada de esto es una prueba (muchos clientes honrados tienen prisa), pero son señales de que es el momento de mirar el billete dos veces.
Si un cliente desconocido te pide cambio sin comprar nada o va cambiando de billete durante el pago, la norma más sencilla es: un solo movimiento de efectivo a la vez en el mostrador. Primero coge el billete y compruébalo, da el cambio, cierra el cajón y solo después habla de cualquier otra cosa. Si eso impacienta al cliente, también es una señal.
Elementos de seguridad de los billetes: qué puedes comprobar en el mostrador
La mayoría de los billetes modernos llevan los mismos tipos de elementos de seguridad, aunque cada moneda tenga un aspecto distinto. Algunos se notan con el dedo, otros se ven al mirar el billete a contraluz y otros solo cambian al girarlo. Las falsificaciones suelen imitar uno o dos elementos, pero rara vez todos y rara vez con buena calidad. Por eso no se trata de buscar una sola señal, sino de comprobar varios elementos juntos.
| Elemento | Cómo comprobarlo | En un billete auténtico | Sospechoso si |
|---|---|---|---|
| El papel | Cógelo y dóblalo suavemente | Papel firme, algo áspero y crujiente, o polímero liso y flexible | Blando, lacio, brillante o ceroso al tacto, se arruga con facilidad |
| Impresión en relieve | Pasa el dedo por las letras, los números o el retrato | Se nota claramente en relieve bajo el dedo | Completamente liso, o áspero solo en el borde |
| Marca de agua | Míralo a contraluz | Aparece con zonas claras y oscuras, visible por ambas caras | Impresa encima, con bordes nítidos, o visible sin mirarla a contraluz |
| Hilo de seguridad | Míralo a contraluz | Una línea oscura y continua dentro del billete, a menudo con letras diminutas | Falta, está interrumpido o solo impreso en la superficie |
| Motivo de coincidencia o ventana transparente | Míralo a contraluz | Los dibujos del anverso y del reverso encajan exactamente; en un billete de polímero, una ventana limpia y transparente | Las dos caras no coinciden, la ventana está turbia o pegada |
| Elemento que cambia de color | Gíralo | El color del número o del símbolo cambia, o una franja de luz se desplaza por él | Siempre del mismo color, solo brilla |
| Holograma o banda de lámina | Gíralo | La imagen cambia, se mueve, brilla con nitidez | Una banda plateada plana que no cambia o se descascarilla |
| Microimpresión y nitidez de la impresión | Míralo de cerca, con una lupa | Letras diminutas pero legibles, líneas nítidas | Puntos borrosos, letras ilegibles |
El método más fiable sigue siendo la comparación. Si un billete parece sospechoso, pon a su lado un billete del mismo valor que sepas que es auténtico y míralos uno tras otro: las diferencias de papel, impresión, colores y marca de agua saltan mucho más a la vista que de memoria. Algunas herramientas sencillas también ayudan, pero ninguna sustituye a tus manos y tus ojos.
| Herramienta | Qué muestra | Qué vigilar |
|---|---|---|
| Lámpara UV | El papel de un billete auténtico normalmente no brilla bajo la luz UV, pero las fibras y marcas incrustadas se iluminan en color | La mayoría de las falsificaciones reaccionan de otra forma, pero una buena imitación también puede mostrar una marca UV. Decide solo junto con el tacto y la comprobación a contraluz. |
| Lupa | La microimpresión y la nitidez de la impresión | Lenta en horas punta; más adecuada para una segunda comprobación más a fondo. |
| Un billete que sabes que es auténtico | Cualquier diferencia de papel, color e impresión | Es gratis y siempre está a mano. También es la mejor herramienta de formación. |
| Detector automático de billetes | Comprueba varios elementos a la vez | Útil si manejas mucho efectivo, pero hay que configurarlo para tu moneda y mantenerlo actualizado. |
| Rotulador detector | Solo reacciona a ciertos tipos de papel | Poco fiable con muchos billetes y no funciona en absoluto con el polímero. No te fíes de él. |
Tocar, mirar, girar: el método rápido de mostrador
En el mostrador no hay tiempo para repasar todos los elementos, y tampoco hace falta. Basta con comprobar todos los billetes grandes en el mismo orden, con la misma secuencia de gestos. Cuando se convierte en rutina, lleva entre cinco y diez segundos y el cliente apenas lo nota, salvo que estás atento. La clave es no comprobar un billete como excepción, porque entonces el cliente también se siente acusado, sino siempre.
- 11. Lee la situación¿De cuánto es la compra, de cuánto es el billete, te mete prisa el cliente, pide el cambio en billetes más pequeños? Si un billete grande llega con una compra pequeña, eso ya es motivo suficiente para ir más despacio.
- 22. Deja el billete en el mostrador, no en la cajaEl billete se queda en el mostrador o en tu mano hasta que lo hayas comprobado y hasta que hayas dado el cambio. Así no se mezcla con los demás y no hay discusión sobre con qué billete pagó el cliente.
- 33. TocarSujétalo entre dos dedos, nota el papel y pasa el dedo por la impresión en relieve. Un tacto blando, liso o ceroso ya es motivo suficiente para seguir mirando.
- 44. MirarMíralo a contraluz y busca la marca de agua, el hilo de seguridad, el motivo de coincidencia o la ventana transparente. Estos elementos no se pueden fotocopiar, solo imitar.
- 55. GirarGira el billete y fíjate en si cambia el color del elemento que cambia de color y si se mueve la imagen del holograma o de la banda de lámina. Lo que no cambia es sospechoso.
- 66. Si algo no encaja: ve más despacio y llama a un compañeroCompáralo con un billete que sepas que es auténtico, ponlo bajo una lámpara UV o pide a tu compañero que también lo mire. Si todo está bien, da el cambio y solo entonces guarda el billete en su sitio de la caja.

El método funciona si todos lo hacen igual y nadie recibe una mala mirada por comprobar un billete con más cuidado. Díselo a tu equipo: aquí comprobamos todos los billetes grandes, también los de los clientes habituales y los nuestros. Así los clientes no se sienten bajo sospecha y el dependiente no tiene que decidir a quién le comprueba el billete y a quién no.
Qué hacer si un billete parece sospechoso
Si un billete parece sospechoso, la primera norma es mantener la calma. El cliente que te lo dio muchas veces ni siquiera sabe que lleva dinero falso: a él también se lo dieron como cambio en algún sitio. Si lo acusas, ofendes a un cliente honrado, y si de verdad tienes delante a un falsificador, haces que una situación tensa vaya a más. No se trata de juzgar al cliente, sino de que el billete sospechoso no entre en la caja y de que nadie salga herido.
| Situación | Qué decir | Qué no decir ni hacer |
|---|---|---|
| Tienes dudas sobre un billete | «Un momento, voy a mirar este con más calma: comprobamos todos los billetes grandes». | «¡Este es falso!»: no mientras tengas dudas, y ni siquiera entonces en voz alta delante de la cola. |
| Llamas a un compañero | «Le pido a mi compañero que también lo mire, es nuestra norma». | «¿Me querías engañar?»: lo más probable es que el cliente ni siquiera lo sepa. |
| Pides otra forma de pago | «Lo siento, ahora mismo no puedo aceptar este billete. ¿Puedes pagar con tarjeta o con otro billete?» | «¿De dónde has sacado este dinero?»: ofrece una solución en lugar de un interrogatorio. |
| La normativa local dice que debes retener el billete | «Lo siento, no puedo devolverte este billete; según la normativa tenemos que entregarlo para que lo comprueben. Voy a anotar cuándo y cómo lo recibimos». | No amenaces ni prometas nada que no puedas cumplir, por ejemplo que el cliente recuperará seguro el dinero. |
| El cliente se altera | «Entiendo que es desagradable. No te estamos culpando, solo tenemos que comprobar el billete». | No discutas en voz alta ni metas en ello a la gente de la cola. |
| El cliente quiere llevarse el billete e irse | Nada. Déjalo ir y anota lo que viste. | No lo agarres, no le cortes el paso, no lo sigas a la calle. |
- Anota enseguida lo que sepas: cuándo ocurrió, de qué valor era el billete, cuánto compró el cliente, qué aspecto tenía, si iba solo, hacia dónde se fue. Más tarde no lo recordarás con exactitud.
- Aparta el billete sospechoso en un sobre y tócalo lo menos posible. No lo vuelvas a meter en la caja y no lo pases.
- Si hay una cámara sobre el mostrador, anota la hora exacta para encontrar fácilmente la grabación después.
- Avisa al encargado o al dueño durante el turno, no solo al cierre.
- Si el cliente se pone amenazante, no corras riesgos: déjalo ir y después haz lo que exija la normativa local.
Si te das cuenta más tarde: al cierre o al ingresar en el banco
Muchas veces no se descubre en el mostrador, sino después: en el cierre de turno, quien cuenta nota que un billete es raro, o el banco lo rechaza al hacer el ingreso. En ese momento falta en la caja el valor nominal del billete y normalmente nadie lo compensa. A partir de aquí la pregunta ya no es cómo recuperarlo, sino cómo registrarlo bien, quién lo asume y qué aprender de ello.
- Registra el descuadre aparte. En el arqueo de caja no dejes que se pierda entre las demás diferencias: anota al lado que es un descuadre por un billete falso, de qué valor, qué día y en qué turno.
- Guarda el billete o el justificante del banco. Si el banco se lo quedó, pide una confirmación por escrito; si se quedó contigo, apártalo y sigue la normativa local.
- Intenta rastrear su origen. Si se descubre al cierre, puede que el dependiente de ese turno recuerde la situación, y también puedes revisar en la grabación de la cámara los pagos con billetes grandes.
- No vuelvas a dar nada por una corazonada. Si un billete es dudoso, asume el descuadre antes que devolverlo a la circulación.

La pregunta más delicada es quién paga el descuadre. No conviene decidirlo el día del descuadre, sino de antemano, y todos tienen que saberlo. En la mayoría de las tiendas un billete falso es un riesgo del negocio que asume la tienda, sobre todo si el dependiente siguió la norma y comprobó el billete. Descontarlo del sueldo del dependiente está restringido o sujeto a condiciones estrictas en muchos sitios, así que también aquí se aplican la normativa local y el contrato de trabajo. Si culpas al dependiente sin pensarlo, la próxima vez no dirá nada cuando encuentre un billete sospechoso, sino que pondrá la diferencia de su bolsillo en silencio o la ocultará.
„Un billete falso te quita el dinero una vez. Si culpas por ello al dependiente, te quita algo por segunda vez: su confianza y la posibilidad de que hable la próxima vez.”
Lo que te cuesta un billete falso
Un billete falso no falta de tu beneficio, sino de la caja, así que tienes que vender muchas veces su valor para reponerlo. Hagamos la cuenta en unidades neutras. El margen medio de una tienda es del 25 %, es decir, de cada 100 unidades de facturación quedan 25 unidades de beneficio. Si se cuela un billete falso de 100 unidades, faltan 100 unidades en la caja, y para que vuelvan a salir del beneficio necesitas 100 / 0,25 = 400 unidades de facturación. Con un ticket medio de 8 unidades son 50 ventas, o la cuarta parte de un día de trabajo en una tienda que factura 1600 unidades al día.
| Billete falso aceptado | Descuadre en la caja | Necesario para reponerlo (margen del 25 %) | Ventas con un ticket medio de 8 unidades |
|---|---|---|---|
| 20 unidades | 20 unidades | 80 unidades de facturación | 10 ventas |
| 50 unidades | 50 unidades | 200 unidades de facturación | 25 ventas |
| 100 unidades | 100 unidades | 400 unidades de facturación | 50 ventas |
| 200 unidades | 200 unidades | 800 unidades de facturación | 100 ventas |
Si lo calculas con más precisión, la pérdida real también depende de la compra. Supongamos que el cliente pagó una compra de 12 unidades con el billete falso de 100 unidades y recibió 88 unidades de cambio en dinero de verdad. La tienda perdió las 88 unidades de dinero de verdad y la mercancía, cuyo coste de compra con un margen del 25 % es de 9 unidades: es una pérdida real de 97 unidades, que exige 97 / 0,25 = 388 unidades de facturación para reponerla. En el arqueo de caja, sin embargo, aparecen las 100 unidades completas como descuadre. Redondeando, un billete falso de 100 unidades se lleva el beneficio de unas 400 unidades de facturación: eso es lo que valen una lámpara UV y una breve formación.
Prevención: formación, orden en la caja y una cámara
La mejor defensa contra los billetes falsos no es una máquina, sino una rutina. Un dependiente que sabe qué comprobar y no tiene miedo de decir algo vale más que cualquier aparato. La formación de un dependiente nuevo en general la tratamos en Cómo formar a un dependiente nuevo en 3 días: guía en 7 pasos; conviene añadirle la parte sobre el efectivo.
- Un breve ejercicio con un billete auténtico. Enseña a cada dependiente nuevo dónde están los elementos de seguridad en los billetes de tu moneda, y deja que toque el billete, lo mire a contraluz y lo gire él mismo. Diez minutos, y se le queda para años.
- La descripción del banco central, impresa. Ten bajo el mostrador la descripción oficial de los elementos de seguridad de los billetes que publica el banco central emisor, para que cualquiera pueda consultarla cuando tenga dudas.
- Una lámpara UV en el mostrador. Una lámpara pequeña no es cara y hace que la segunda comprobación sea rápida. Tenla donde se cogen los billetes grandes, no en la trastienda.
- Una norma para los billetes grandes. Decide a partir de qué valor es siempre obligatorio tocar, mirar, girar, y para qué compra mínima aceptarás un billete muy grande. Ponlo también por escrito en el mostrador, para que no parezca una decisión personal tuya.
- Orden en el efectivo de la caja. Los billetes grandes deben ir a un compartimento aparte o debajo de la bandeja, y no debe acumularse mucho billete grande en el mostrador. La retirada periódica de efectivo la tratamos en el artículo sobre seguridad en la tienda.
- Pago con tarjeta para importes grandes. Si un cliente paga un importe grande, ofrécele pagar con tarjeta. Lo que te cuestan la tarjeta y el efectivo lo tratamos en ¿Tarjeta o efectivo? Lo que cuesta de verdad cada uno.
- Si tienes dudas, llama a un compañero. Di esta norma en voz alta y elogia a quien la use, aunque el billete resulte ser auténtico.

Una cámara sobre el mostrador no filtra los billetes falsos, pero ayuda después. Si al cierre aparece un descuadre, puedes revisar la grabación para ver quién pagó con un billete grande y cuándo. Una cámara bien visible también disuade por sí sola: a quien prueba suerte con dinero falso no le gusta que lo graben. Dónde poner la cámara y qué vigilar en el mostrador lo tratamos en Hurto y merma: qué se puede hacer desde detrás del mostrador.

Errores frecuentes
- Comprobar solo el dinero del cliente sospechoso. Si solo compruebas billetes de vez en cuando, el cliente se siente acusado, y es precisamente el dinero del cliente bien vestido y seguro de sí mismo el que se cuela.
- Fiarse de un solo elemento. Una banda brillante o una marca que se ilumina bajo la luz UV no es una prueba: las falsificaciones suelen imitar uno o dos elementos.
- Fiarse del rotulador detector. Es poco fiable con muchos billetes, no funciona en absoluto con el polímero y da una falsa sensación de seguridad.
- Dar primero el cambio y comprobar después. Cuando el cambio ya está en la mano del cliente y el billete en la caja, es mucho más difícil arreglar nada.
- Acusar a alguien delante de la cola. Ofendes al cliente honrado, enfadas al deshonesto y, en cualquier caso, la situación empeora.
- Hacerse el héroe. Ningún billete vale que alguien salga herido. Si el cliente quiere llevarse el billete e irse, déjalo.
- Volver a poner en circulación el billete falso. No puedes pasar un billete que sabes que es falso, aunque te lo hayan dado así.
- Penalizar automáticamente al dependiente. Si siguió la norma, el descuadre es un riesgo de la tienda. Si no hay una norma de antemano, cada caso se convierte en una discusión.
Lista de comprobación para el dependiente
Conviene imprimir esta lista y tenerla bajo el mostrador junto a la descripción del banco central. Es breve, porque en el mostrador no hay tiempo para leer un reglamento largo, pero incluye todos los pasos importantes.
- Compruebo todos los billetes grandes, de todo el mundo, siempre igual: tocar, mirar, girar.
- El billete se queda en el mostrador o en mi mano hasta que lo haya comprobado y hasta que haya dado el cambio.
- Un solo movimiento de efectivo a la vez: solo cambio billetes grandes o doy otros valores cuando el pago ha terminado.
- Si tengo dudas, lo comparo con un billete auténtico, lo pongo bajo la lámpara UV o llamo a un compañero.
- Si un billete parece sospechoso, lo digo con calma y educación, no acuso a nadie y pido otra forma de pago.
- No meto un billete sospechoso en la caja ni lo paso; sigo la normativa local.
- Anoto la hora, el valor del billete y lo que vi, y aviso al encargado durante el turno.
- Si la situación se vuelve amenazante, no corro riesgos: mi seguridad va antes que un billete.
Resumen
- Comprueba todos los billetes grandes de la misma forma: tocar, mirar, girar. Papel y relieve, marca de agua e hilo de seguridad, elemento que cambia de color y holograma.
- No te fíes de un solo elemento; si tienes dudas, compáralo con un billete que sepas que es auténtico o ponlo bajo una lámpara UV.
- Mantente más atento en las horas punta, por la tarde-noche, en la campaña de fiestas y cuando un billete grande llega con una compra pequeña, sobre todo si el cliente te mete prisa o pide el cambio en billetes más pequeños.
- Si un billete parece sospechoso, mantén la calma, no acuses a nadie, llama a un compañero y pide otra forma de pago; tu propia seguridad va primero.
- Las normas sobre retener, comunicar y entregar billetes falsos varían de un sitio a otro: consulta la normativa local y pregunta a tu banco.
- Si te das cuenta más tarde, registra el descuadre aparte y ten una norma previa sobre quién lo asume; no culpes al dependiente sin pensarlo.
- Reponer un billete falso de 100 unidades exige 400 unidades de facturación con un margen del 25 %: la formación y una lámpara UV cuestan mucho menos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo detectar rápidamente un billete falso en el mostrador?
El método más rápido es tocar, mirar, girar: toca el papel del billete y la impresión en relieve, míralo a contraluz y busca la marca de agua y el hilo de seguridad; después gíralo y fíjate en el elemento que cambia de color y en el holograma. Con práctica, lleva entre cinco y diez segundos. No te centres en un solo elemento, sino en varios juntos, porque las falsificaciones suelen imitar una o dos señales. Si algo no encaja, compáralo con un billete que sepas que es auténtico.
¿Qué elementos de seguridad tienen los billetes?
La mayoría de los billetes modernos tienen impresión en relieve que se nota al tacto, marca de agua, hilo de seguridad, motivo de coincidencia o, en los billetes de polímero, ventana transparente, un elemento que cambia de color, holograma o banda de lámina, microimpresión y marcas visibles bajo la luz UV. Qué elemento está exactamente dónde varía según la moneda y la serie de billetes. Conviene aprender los de tu moneda a partir de la descripción oficial que publica el banco central emisor. Imprímela y tenla bajo el mostrador para que también la vea el equipo.
¿Merece la pena comprar una lámpara UV para el mostrador?
Una lámpara UV pequeña no es cara y hace que la segunda comprobación, más a fondo, sea rápida. El papel de los billetes auténticos normalmente no brilla bajo la luz UV, pero las fibras y marcas incrustadas se iluminan en color. Una buena falsificación también puede mostrar una marca UV, así que la lámpara es una ayuda, no quien decide. Pero junto con el tacto y la comprobación a contraluz ayuda mucho, sobre todo por la tarde-noche y en las horas punta.
¿Hasta qué punto es fiable un rotulador detector de billetes falsos?
Un rotulador detector solo reacciona a ciertos tipos de papel, así que es poco fiable con muchos billetes. No funciona en absoluto con los billetes de polímero, y una falsificación en papel tratado también puede pasarlo. Su mayor problema es que da una falsa sensación de seguridad: por el rotulador, el dependiente no comprueba los demás elementos. Si lo usas, que sea solo una señal entre muchas, no la base de tu decisión.
¿Cuándo es mayor el riesgo de billetes falsos en una tienda?
En las horas punta y con colas largas, por la tarde-noche con poca luz, en la campaña de fiestas y en días de mercado, cuando hay mucho efectivo y muchos clientes desconocidos. Un patrón sospechoso es que alguien pague una compra mínima con un billete grande, te meta prisa, te distraiga o pida el cambio en billetes más pequeños. También hay más riesgo cuando en el mostrador hay un solo dependiente, o uno nuevo o suplente. Nada de esto es una prueba, solo señales de que es el momento de mirar el billete dos veces.
¿Qué le digo al cliente si un billete parece sospechoso?
Mantén la calma y sé educado, y habla del billete, no del cliente. Una buena frase es: «Un momento, voy a mirar este con más calma: comprobamos todos los billetes grandes». Si sigue pareciendo sospechoso, pide a tu compañero que también lo mire y pide otra forma de pago, como tarjeta u otro billete. No digas que es falso ni preguntes de dónde lo ha sacado, porque lo más probable es que el cliente ni siquiera lo sepa.
¿Tengo que retener el billete falso?
Depende de la normativa local y varía de un país a otro: en algunos sitios hay que retener el billete sospechoso y entregarlo al banco o a las autoridades, en otros el procedimiento es distinto. Consulta la normativa local, pregunta a tu banco y deja la norma por escrito para el equipo. Si lo retienes, díselo al cliente con calma y anota cuándo y cómo lo recibiste. Si la situación se vuelve amenazante, tu propia seguridad va antes que un billete.
¿Recupero mi dinero si he aceptado un billete falso?
En la mayoría de los sitios, no: normalmente nadie compensa un billete falso, ni el banco ni el banco central. La mayoría de los seguros tampoco lo cubren. Lo que se aplica en tu caso lo fijan la normativa local y tu póliza de seguro, así que pregunta a tu banco y a tu aseguradora. Por eso lo más seguro es la prevención: formación y una comprobación cuidadosa en el mostrador.
¿Qué hago si solo nos damos cuenta al cierre de que aceptamos un billete falso?
En el arqueo de caja, registra el descuadre aparte y anota al lado que lo causó un billete falso, de qué valor, qué día y en qué turno. Aparta el billete, no lo vuelvas a meter en la caja y sigue la normativa local. Pregunta al dependiente de ese turno si recuerda la situación y, si tienes cámara, revisa los pagos con billetes grandes. Los pasos del cierre de turno los tratamos en nuestro artículo sobre el cierre de turno y el arqueo de caja.
¿Puedo descontar del sueldo del dependiente el valor de un billete falso?
Depende de la normativa local y del contrato de trabajo, y en muchos sitios está restringido, así que pregunta a tu gestor. En la mayoría de las tiendas un billete falso es un riesgo del negocio que asume la tienda, sobre todo si el dependiente siguió la norma. La clave es tener de antemano una norma interna clara que todos conozcan. Si culpas al dependiente sin pensarlo, la próxima vez no dirá nada cuando encuentre un billete sospechoso.
¿Cuánta facturación hace falta para reponer un billete falso?
Divide el descuadre entre tu margen. En el ejemplo del artículo, un billete falso de 100 unidades se recupera con 400 unidades de facturación con un margen del 25 %, es decir, 50 ventas con un ticket medio de 8 unidades. Con un margen del 20 %, lo mismo exige 500 unidades de facturación. Por eso la formación y una lámpara UV merecen la pena, aunque solo se colara un billete falso al año.
¿Cómo enseño a mi dependiente a reconocer billetes falsos?
Coge un billete que sepas que es auténtico y enséñale en él los elementos de seguridad: deja que lo toque, lo mire a contraluz y lo gire. Practica con él la secuencia tocar, mirar, girar, junto con las frases de ejemplo para el cliente. Ten bajo el mostrador la descripción del banco central y la lista de comprobación. Di también la norma en voz alta: si tienes dudas, llama a un compañero, y nadie recibe un comentario por hacerlo.
Di el nombre del producto y ya está en la caja.
Boltom App se encarga del trabajo detrás del mostrador. Encuentras un producto mirando su foto o diciendo su nombre en voz alta: sin códigos ni papelitos. Lo que sale del estante o acaba en la basura se registra ahí mismo, no en un cuaderno. Funciona junto a tu caja actual, no en su lugar.
- Código rápido con foto: o di el nombre del producto y la caja lo encuentra.
- Consumo propio en tres toques, a nombre de quien lo registra.
- Merma diaria con su motivo: caducado, roto, invendible — sumado en dinero.
Sin tarjeta · 2 minutos




