La mayoría de las tiendas pequeñas empiezan más o menos así: un cuaderno bajo el mostrador lleno de palotes y, un día, alguien lo pasa todo a una hoja de cálculo. No es mal camino. Una hoja de Excel bien montada puede servir durante años a una tienda pequeña, una panadería o una frutería, si sabes para qué sirve y para qué no.
El problema no suele ser Excel, sino la estructura. En muchas tiendas la hoja consiste en una sola columna, «stock», que alguien sobrescribe de vez en cuando. Así nunca se sabe por qué quedaron doce en lugar de quince: se vendieron, se tiraron, alguien se los llevó o simplemente se tecleó mal. Una buena hoja no guarda el número, sino lo que le ha pasado.
Este artículo tiene tres partes: una plantilla lista con columnas y fórmulas, una rutina semanal que la mantiene viva y una lista honesta de dónde suele romperse. Si al final ves que tu tienda todavía cabe en una hoja de cálculo, quédate con ella tranquilamente.

Cuándo Excel es una buena opción
Empecemos con una afirmación justa: Excel no es una herramienta de principiante que haya que sustituir cuanto antes. Es gratis o muy barato, todo el mundo lo conoce en alguna medida y hace exactamente lo que tú le pones. En una tienda pequeña eso a menudo basta; la única pregunta es si tu tienda es de ese tipo.
- Lo lleva una sola persona. Si siempre rellena la hoja la misma persona, no hay mezcla de versiones ni la pregunta de «quién ha cambiado esto».
- Abarca unos cientos de productos. Con unas trescientas filas, una hoja todavía es manejable; por encima de mil, buscar y desplazarse se convierten en un trabajo en sí.
- Basta un ritmo semanal. Si te sientas una vez por semana a anotar los movimientos de la semana, la hoja está exactamente tan al día como los datos que necesitas para hacer pedidos.
- Hay pocas salidas aparte de las ventas. Donde las mermas y el consumo propio son raros, se olvida menos.
- Las entradas son sencillas. Un puñado de proveedores, una o dos entregas por semana: eso se anota desde el albarán en pocos minutos.
- Solo hay una tienda. Dos tiendas significan dos hojas, y compararlas es un trabajo aparte.
Si en tu caso se cumple la mayoría de estos puntos, Excel es una buena opción y la siguiente parte del artículo es para ti. Si ya registran varias personas y las mermas llegan en un papelito al final del turno, conviene empezar por el apartado «Dónde se rompe».
La plantilla: once columnas, tres fórmulas
La estructura siguiente describe una hoja «Stock» en la que cada fila es un producto y abarca un periodo, normalmente una semana o un mes: el tiempo entre dos recuentos. Va de la columna A a la K; las fórmulas se refieren a la segunda fila y desde ahí se arrastran hacia abajo.
| Columna | ¿Qué se pone? | Fórmula o ejemplo |
|---|---|---|
| A — Producto | El nombre del producto tal como lo buscarías en la estantería | Pan integral |
| B — Código | Un identificador corto y único que nunca cambia | PAN01 |
| C — Unidad | En qué cuenta: unidad, kg, paquete, caja | ud. |
| D — Stock inicial | La cantidad contada al inicio del periodo | Número tecleado, p. ej. 20 |
| E — Entradas | Lo que llegó durante el periodo, según los albaranes | Número tecleado o total de Movimientos |
| F — Ventas | Lo que salió vendido | Número tecleado o total de Movimientos |
| G — Mermas | Mercancía caducada, rota, estropeada o invendible | Número tecleado o total de Movimientos |
| H — Consumo propio | Lo que el personal o el dueño tomó para sí | Número tecleado o total de Movimientos |
| I — Stock calculado | Lo que debería haber en la estantería según los papeles | =D2+E2-F2-G2-H2 |
| J — Real (contado) | Lo que realmente contaste al final del periodo | Número tecleado |
| K — Diferencia | La diferencia entre lo contado y lo calculado; negativo = faltante | =J2-I2 |
Conviene añadir dos columnas auxiliares al final: L — Precio de compra (por unidad) y M — Valor de la diferencia, con la fórmula =K2*L2. Esa es la tercera fórmula, y quizá la más útil: el número de unidades por sí solo engaña, porque tres paquetes de chicles que faltan no son lo mismo que tres botellas de aceite. Si ordenas la tabla por la columna M, lo primero de la lista muestra dónde vale la pena investigar.
Dos hojas: por qué un registro de movimientos es mejor que un número sobrescrito
La tabla anterior se puede rellenar a mano: al final de la semana tecleas cuánto entró y cuánto salió. Funciona, pero tiene un punto débil: detrás del total desaparecen el cuándo, el qué y el quién. Si en la columna de mermas pones catorce, no sabes si fue un mal día o dos semanas de goteo lento. Por eso conviene añadir una segunda hoja, llamada «Movimientos», en la que nunca se corrige ni se borra nada, solo se añade.
| Fecha | Producto (código) | Tipo | Cantidad | Registrado por |
|---|---|---|---|---|
| Lunes | PAN01 | Entrada | +24 | Ana |
| Lunes | PAN01 | Venta | −18 | caja |
| Martes | LEC02 | Merma (caducado) | −3 | Pedro |
| Martes | CAF05 | Consumo propio | −1 | Ana |
| Miércoles | LEC02 | Entrada | +30 | Pedro |
Las cantidades con signo tienen una gran ventaja: en la hoja Stock, una sola función suma toda la variación de un producto. En Excel es SUMAR.SI: =D2+SUMAR.SI(Movimientos!B:B;B2;Movimientos!D:D), es decir, suma al stock inicial todas las filas de la hoja Movimientos cuyo código coincide con el código de esa fila. Si además quieres el desglose por tipo (cuánto fue merma, cuánto consumo propio), lo más cómodo es una tabla dinámica, que se actualiza con un clic.
El registro de movimientos es mejor que el número sobrescrito porque se puede rastrear hacia atrás. Si a final de mes la diferencia es negativa, verás en qué semana empezó, con qué productos y en el turno de quién. El número sobrescrito solo dice cuánto hay ahora. El registro también dice cómo se ha llegado ahí.
Montarla en una tarde
No hace falta un fin de semana. Basta con una tarde tranquila, un portátil y las estanterías: la mayor parte del tiempo no se va en la hoja, sino en listar los productos y en el primer recuento.
- 11. Lista los productos y asigna un código a cada unoRecorre las estanterías y rellena las columnas A–C. El código debe ser corto y permanente (PAN01, LEC02): el nombre puede cambiar, el código nunca. Es el paso más difícil de corregir después, así que no lo hagas con prisas.
- 22. Decide las unidades¿Cuentas por unidades, kilos o paquetes? Lo importante es que cada producto tenga una sola unidad y que las entradas también se anoten en ella. Si el proveedor entrega por cajas pero tú vendes por unidades, conviértelo a unidades al recibir la mercancía.
- 33. Cuenta la estantería: ese es tu stock inicialDespués del cierre o antes de abrir, cuando no se mueve nada. La cantidad contada va en la columna D. Si hay demasiados productos, empieza por los veinte o treinta más importantes y añade el resto en las semanas siguientes.
- 44. Crea la hoja MovimientosCinco columnas: fecha, código, tipo, cantidad, quién. Para el tipo usa una lista desplegable (Validación de datos), para que «merma», «Merma» y «tirado» no se conviertan en tres categorías distintas.
- 55. Introduce las fórmulas y pruébalas con tres productosAñade algunos movimientos inventados y comprueba que el stock calculado coincide con lo que te sale a mano. Si coincide, borra las filas de prueba y arrastra las fórmulas hasta todos los productos.
- 66. Decide quién anota qué y cuándoNo es una cuestión de la hoja, pero todo depende de ello. ¿Quién anota la entrega? ¿Quién anota las mermas? ¿Adónde va la nota si el portátil no está a mano? Si el primer día no hay respuesta, en la tercera semana las columnas estarán vacías.

La rutina semanal que la mantiene viva
La hoja no es exacta porque la fórmula sea buena, sino porque le entran datos con regularidad. Esta rutina lleva unos veinte minutos por semana si los movimientos se van recogiendo sobre la marcha, y una hora si hay que reunirlo todo al final de la semana.
- 1Anota los albaranes de la semana como entradas. Guarda los albaranes en una bandeja junto al portátil hasta que estén anotados.
- 2Anota las ventas. Si tu caja puede dar un resumen por producto, cópialo de ahí; si no, este es el punto más débil de la hoja.
- 3Recoge las mermas y el consumo propio de las notas de la semana o del cuaderno. Si la lista está vacía, pregúntate: ¿de verdad no hubo ninguna, o nadie lo apuntó?
- 4Cuenta de cinco a diez productos, no todos. Cada semana otros distintos, pero los productos caros y los de mucha rotación deberían tocar más a menudo.
- 5Mira la diferencia de los productos contados. Si un producto falta en dos recuentos seguidos, ocúpate de eso, no de una oscilación puntual.
- 6Guarda el archivo en un solo lugar y con un solo nombre. La fecha va dentro del archivo, no en el nombre del archivo.
Dónde se rompe Excel
Excel rara vez se equivoca en las cuentas. Se rompe donde se encuentra con las personas y con el funcionamiento de la tienda: cuando trabajan varias personas en él, cuando el movimiento ocurre en otro sitio que el archivo y cuando un pequeño error pasa desapercibido durante semanas. Esto no aparece de un día para otro, sino poco a poco, y normalmente sale a la luz cuando nada cuadra en el inventario.
| Síntoma | ¿Por qué ocurre? | ¿Qué cuesta? |
|---|---|---|
| Varias personas quieren escribir a la vez | Un archivo solo lo edita con seguridad una persona a la vez; la versión compartida choca o sobrescribe | Filas perdidas que nadie busca |
| El archivo está en la trastienda, las ventas delante | El portátil está en la oficina, el movimiento ocurre en el mostrador | Cifras escritas después, de memoria |
| «stock_definitivo_2.xlsx» | Cada uno guarda en su propio ordenador y lo reenvía por correo | No se sabe cuál es el bueno y hay que fusionar dos |
| Una fórmula arrastrada se desplaza sin avisar | Una fila insertada, una celda sobrescrita a mano, un rango equivocado | Semanas de stock erróneo que nadie nota |
| No se ve quién cambió qué | La hoja de cálculo no registra los cambios | Cuando hay una diferencia, no hay a quién preguntar |
| Incómodo en el móvil | Celdas diminutas, desplazamiento, toques accidentales | Durante el turno nadie registra |
| Las mermas y el consumo propio se quedan fuera | Nadie va a la trastienda por un yogur caducado o por un café | La diferencia pasa a ser «faltante desconocido», aunque no lo es |

La última fila es la más importante. Las entradas casi siempre se anotan, porque ahí está el albarán, y las ventas acaban entrando de algún modo si la caja da un resumen. Las mermas y el consumo propio, en cambio, no dejan papel: un yogur caducado va a la basura, un café se toma al empezar el turno y nadie va a la trastienda a anotarlo. A final de mes todo esto acaba en la columna de «faltante» y parece robo, cuando en su mayoría simplemente no se apuntó.
„La hoja no falla donde calcula, sino donde espera: en la trastienda, hasta que alguien se acuerda de lo que pasó delante.”
Señales de que es hora de pasar a un software
No hay un punto concreto en el que Excel se vuelva «malo». Sí hay señales que, juntas, muestran que dedicas más tiempo a mantener la hoja del que ella te devuelve. Si se cumplen tres o cuatro de las siguientes, conviene mirar alternativas en serio.
- Registra más de una persona, y alguna anotación ya ha desaparecido o aparecido dos veces.
- Las columnas de mermas y consumo propio suelen estar vacías o muestran números sospechosamente redondos.
- Existen varias versiones del archivo y no está claro cuál es la actual.
- La rutina semanal se salta con frecuencia, porque una hora se ha convertido en dos.
- La diferencia es grande todos los meses, pero no sabes decir en qué semana ni en el turno de quién surgió.
- Por una segunda tienda o un nuevo mostrador, los movimientos ya ocurren en varios sitios.
- Un error de fórmula solo salió a la luz en el inventario, semanas después.
Qué buscar en un software
Al cambiar, la pregunta no es cuántas funciones tiene un programa, sino si resuelve la parte en la que tu hoja se rompe. Si en tu caso lo que se queda fuera son las salidas, un sistema de almacén complejo no servirá de nada si registrar en el mostrador sigue siendo igual de difícil.
| Criterio | ¿Por qué importa? | Cómo comprobarlo |
|---|---|---|
| Registro donde ocurre | Lo que no se anota en el momento normalmente ya no se anota nunca | Prueba a registrar una merma desde detrás del mostrador, con el móvil |
| Varios dispositivos a la vez | Si hay dos personas en el mostrador, nadie debería tener que esperar | Registra en dos móviles a la vez y comprueba que se guardan ambos |
| Quién lo registró | Cuando hay una diferencia, sabes a quién preguntar | Comprueba si aparece el nombre junto a cada partida |
| Rápido en el mostrador | Hay cola, no hay tiempo para rebuscar en menús | Cronometra cuánto se tarda en registrar una venta o una merma |
| Funciona junto a tu caja | No siempre hay que sustituir el equipo que ya tienes | Pregunta si hay que cambiar la caja registradora para usarlo |
| Datos exportables | No tienes que tirar tu hoja si puedes exportar las cifras | Comprueba si puedes descargar un informe que se pueda pegar en ella |

Cambiar no significa tirar la hoja de cálculo. En muchas tiendas, lo que mejor funciona es que los datos difíciles de reunir —ventas, mermas, consumo propio— se registren donde se producen y lleguen a la hoja mediante un informe al final de la semana. Las entradas y el recuento siguen con la rutina de siempre. Así la hoja sigue siendo lo que hace bien: resumir y encontrar diferencias.
Qué no hacer
- No sobrescribas la cifra de stock. Cuando se sobrescribe un número, desaparece el motivo por el que llegó a ser ese número; el registro lo conserva.
- No uses el nombre del archivo para controlar versiones. Junto a «definitivo_2» y «definitivo_nuevo» nunca estará claro cuál es el bueno.
- No escribas en una celda con fórmula. Una fórmula sobrescrita no da error; simplemente muestra la cifra equivocada a partir de entonces.
- No cuentes toda la tienda cada semana. De cinco a diez productos con regularidad valen más que un inventario completo que nunca llega a hacerse.
- No trates la diferencia como robo hasta que las mermas y el consumo propio estén bien anotados. La mayor parte de un faltante suele ser movimiento no registrado.
- No lo compliques. En lugar de macros y funciones complejas, once columnas y dos fórmulas: eso lo entenderá alguien incluso cuando tú estés de vacaciones.
- No esperes al hundimiento total para cambiar. Si se cumplen varias de las señales, la hoja ya te cuesta más de lo que te ahorra.
Resumen
- Excel es un buen comienzo para una persona, unos cientos de productos y un ritmo semanal.
- El stock es la suma de los movimientos: inicial + entradas − ventas − mermas − consumo propio, y con eso se compara la cantidad contada.
- Dos hojas: un registro de movimientos al que solo se añade y un resumen que calcula con fórmulas.
- Una rutina semanal de veinte minutos y de cinco a diez productos contados la mantienen viva.
- Se rompe donde ocurre el movimiento: en el mostrador, en varias manos, a la vez.
- Al cambiar, comprueba si el programa registra allí donde hoy se pierden los datos: no tienes por qué tirar la hoja.
Preguntas frecuentes
¿Sirve Excel para el control de stock de una tienda pequeña?
Sí, hasta cierto tamaño funciona bien. Si lo lleva una sola persona, abarca unos cientos de productos y se actualiza una vez por semana, una hoja bien montada puede servirte durante años. El límite no está en el cálculo, sino en el registro: cuando trabajan varias personas y los movimientos ocurren en el mostrador, la hoja se queda atrás cada vez más a menudo. Hasta entonces, quédate con ella tranquilamente.
¿Qué columnas necesita una hoja de control de stock?
Un mínimo que funciona: producto, código, unidad, stock inicial, entradas, ventas, mermas, consumo propio, stock calculado, stock real (contado) y diferencia. Conviene añadir el precio de compra y el valor de la diferencia, porque el número de unidades por sí solo engaña. Más columnas normalmente solo hacen más lento rellenarla. La clave es que cada salida tenga su propia columna, no un «otros» compartido.
¿Con qué fórmula calculo el stock en Excel?
El stock calculado es el stock inicial más las entradas, menos las ventas, menos las mermas, menos el consumo propio; en la plantilla, =D2+E2-F2-G2-H2. La diferencia es lo contado menos lo calculado: =J2-I2, donde un negativo significa faltante. El valor de la diferencia es la diferencia multiplicada por el precio de compra. Una tienda pequeña rara vez necesita algo más complicado.
¿Por qué es mejor un registro de movimientos que una sola columna de stock?
Porque un número sobrescrito solo dice cuánto hay ahora, no cómo se ha llegado ahí. En un registro de movimientos cada entrada, venta, merma y consumo propio ocupa su propia fila con fecha y nombre, así que cuando hay una diferencia se puede rastrear en qué semana y con qué producto empezó. Un registro también perdona más: una fila equivocada se puede corregir, mientras que una sobrescritura equivocada desaparece sin dejar rastro. Y la hoja Stock se puede calcular a partir de él automáticamente con la función SUMAR.SI.
¿Cómo uso SUMAR.SI con el registro de movimientos?
Si en la hoja Movimientos las entradas llevan signo más y las salidas signo menos, la variación total de un producto es una sola suma. En la hoja Stock la fórmula es =D2+SUMAR.SI(Movimientos!B:B;B2;Movimientos!D:D), que suma al stock inicial todos los movimientos de ese código. En las versiones de Excel en otros idiomas la función tiene otro nombre (en inglés, SUMIF) y el separador de argumentos puede ser la coma. Para un desglose por tipo, es más cómoda una tabla dinámica.
¿Cada cuánto debo hacer inventario si llevo el stock en Excel?
Un inventario completo suele bastar cada trimestre o cada año si entretanto cuentas de cinco a diez productos cada semana. En la muestra semanal, los productos caros y de mucha rotación deberían salir más a menudo, y los lentos y baratos, menos. Así las diferencias aparecen en semanas, no solo a final de año. El inventario de fin de año lo tratamos en detalle en un artículo aparte.
¿Qué hago si la hoja muestra un faltante pero no sé de dónde viene?
Primero comprueba si se anotaron todas las mermas y todo el consumo propio del periodo: en muchas tiendas la mayor parte de un faltante es simplemente movimiento no registrado. Después busca en qué semana empezó y con qué productos se repite; una oscilación puntual rara vez significa algo. Revisa también las fórmulas, porque un rango desplazado parece exactamente un faltante. Solo si todo esto está en orden vale la pena buscar otra causa.
¿Pueden usar la hoja varias personas a la vez?
Con una hoja compartida en la nube, técnicamente sí, pero en la práctica es aquí donde empiezan los problemas. Si dos personas escriben en la misma fila, o alguien trabaja en una copia descargada más antigua, las filas pueden desaparecer o duplicarse, y después cuesta averiguar quién cambió qué. Si trabajáis así, que cada uno escriba solo en la hoja Movimientos, en una fila nueva, y que de la hoja de fórmulas se ocupe una sola persona. Si esto se atasca con frecuencia, es una de las señales más claras para cambiar.
¿Por qué las mermas y el consumo propio siempre se quedan fuera de la hoja?
Porque no dejan papel y ocurren en el mostrador, mientras la hoja está en la trastienda. Las entradas tienen su albarán y las ventas tienen la caja, pero nadie va hasta el portátil de la trastienda por un bote de nata caducado o por un café. Lo que no se anota en el momento normalmente se olvida antes de que acabe la semana. Un cuaderno o un portanotas bajo el mostrador ayuda, pero la solución duradera es que el registro se haga donde ocurre el movimiento.
¿Cuándo conviene pasar de Excel a un software?
Cuando registran varias personas, cuando las columnas de mermas y consumo propio suelen estar vacías, cuando circulan varias versiones del archivo o cuando la rutina semanal ya no te cabe en el tiempo. Una sola señal no es motivo para cambiar, pero tres o cuatro juntas sí. Al decidir, no mires el número de funciones, sino si el programa registra allí donde hoy se pierden los datos. Muchas tiendas ni siquiera tiran la hoja; solo rellenan desde otro sitio las columnas difíciles de reunir.
¿Qué debo mirar al elegir un software de control de stock?
Que registrar sea rápido en el mostrador, con el móvil o la tableta, que funcionen varios dispositivos a la vez y que muestre junto a cada partida quién la registró. Importa que funcione junto a tu caja actual y que puedas exportar los datos a un informe. Pruébalo unos días en tu propia tienda, en una hora de verdadero ajetreo, antes de decidir. Lo que es rápido en una demostración no siempre lo es delante de una cola.
¿Sustituye Boltom App mi hoja de stock?
No del todo, ni se creó para eso. Boltom App registra en el mostrador lo que sale de la estantería: ventas, mermas con su motivo y consumo propio con el nombre de quien lo tomó, en varios dispositivos a la vez, junto a tu caja actual. No hace recepción de mercancía, pedidos de compra, recuentos de stock con código de barras ni un libro de almacén completo. Por eso muchas tiendas conservan su hoja de stock sencilla y rellenan las columnas de salidas con los informes de la aplicación.
Di el nombre del producto y ya está en la caja.
Boltom App se encarga del trabajo detrás del mostrador. Encuentras un producto mirando su foto o diciendo su nombre en voz alta: sin códigos ni papelitos. Lo que sale del estante o acaba en la basura se registra ahí mismo, no en un cuaderno. Funciona junto a tu caja actual, no en su lugar.
- Código rápido con foto: o di el nombre del producto y la caja lo encuentra.
- Consumo propio en tres toques, a nombre de quien lo registra.
- Merma diaria con su motivo: caducado, roto, invendible — sumado en dinero.
Sin tarjeta · 2 minutos




